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Publicada: 23-01-2019

 

El corazón de la Iglesia late en Panamá

El 22 de enero se inauguró la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2019, con una misa celebrada por el arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa, en el Campo Santa María la Antigua, en Panamá, al que llegaron 75 mil personas de varias partes del país y del extranjero. Teniendo como fondo la imagen de Santa María la Antigua, patrona de Panamá, monseñor Ulloa dio la bienvenida a los jóvenes a la primera diócesis de tierra firme, desde donde «se irradió el Evangelio al resto del continente americano, siempre bajo el amparo de la Virgen María, la Madre». En ese sentido, recordó el lema de la JMJ 2019 «He aquí la sierva del Señor, hágase en mí según tu palabra», tomado de la respuesta que María dio al arcángel Gabriel en la Anunciación. También agradeció al papa Francisco por conceder a Panamá la oportunidad de «hacer una Jornada para la juventud de las periferias existenciales y geográficas... Anhelamos que sea un bálsamo para la difícil situación con la que conviven sin esperanzas muchos de ellos, especialmente la juventud indígena y afrodescendiente, la que migra por la casi nula respuesta de sus países de origen, que los lanzan a cifrar sus esperanzas en otros países, exponiéndolos al narcotráfico, la trata humana, la delincuencia y tantos otros males sociales», expresó. Junto a monseñor Ulloa también estuvieron el arzobispo de Managua, cardenal Leopoldo Brenes; el arzobispo de David (Panamá); el cardenal José Lacunza; y el arzobispo de Tegucigalpa (Honduras), el cardenal Óscar Rodríguez Maradiaga; el administrador apostólico de Caracas (Venezuela), cardenal Baltazar Porras; entre otros. «Este encuentro de ustedes jóvenes con Jesucristo debe llevarlos a la confrontación consigo mismos y con el adoctrinamiento del sistema de anti valores que impera, sustentado en la búsqueda de una falsa felicidad, que es tan fugaz que los lleva a experimentar desesperadamente con tantas cosas que dañan la mente y el espíritu, y que al final no logran llenar el vacío existencial», señaló. En su homilía, el arzobispo de Panamá recordó a los peregrinos que son el futuro de la Iglesia y de la sociedad, y los alentó a ser santos, que «no es tener rostros de figuras de las estampitas», sino ir contracorriente, «salir de la corrupción espiritual y material, de todo aquello que nos causa mal y ofende a Dios». «Un santo defiende a los indefensos: al no nacido, pero también al nacido en miseria; defiende a los migrantes, busca la justicia; ora, vive y ama a la comunidad; es alegre y tiene sentido del humor; lucha siempre, sale de la mediocridad, vive la misericordia de Dios y la comparte con el prójimo. Ser santo no es un mito, es una realidad palpable», señaló. En ese sentido mencionó a los santos y beatos patronos de la JMJ Panamá 2019: san Martín de Porres, santa Rosa de Lima, san Juan Diego, san José Sánchez del Río, san Juan Bosco, beata sor María Romero Meneses, san Óscar Romero y san Juan Pablo II. Según el comité organizador local han asistido hoy 75 mil personas, entre jóvenes, sacerdotes y obispos a la celebración de inauguración de la JMJ. También informó que se han inscrito más de 100 mil peregrinos de 156 países y 480 obispos. Según cifras, hay 20 mil voluntarios nacionales y 2 mil 445 internacionales. Los países con mayores representantes de voluntariado internacional vienen de Colombia, Brasil, Costa Rica, México y Polonia. El 23 por la tarde llegará al Aeropuerto Internacional de Tocumen, Panamá, el avión con el papa Francisco, que culminará su visita el domingo 27 con la clausura del evento. aciprensa.com

 





 

Crédito de foto: David Ramos Adiprensa


 

 

 

 
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