Una operación conjunta de la policía y grupos locales de vigilancia puso fin al secuestro, ocurrido la primera semana de febrero en la Iglesia de San Juan, en el estado de Benue. Los jóvenes se encuentran a salvo y han sido puestos al cuidado de los rescatistas.
Nueve jóvenes, secuestrados la primera semana de febrero durante una vigilia nocturna en la iglesia católica de San Juan, en el estado de Benue, Nigeria, fueron liberados el sábado pasado gracias a un esfuerzo conjunto de las fuerzas de seguridad gubernamentales y grupos locales de vigilancia.
Atención y apoyo
«Los rehenes rescatados, seis niñas y tres niños, reciben actualmente atención y apoyo», declaró ayer Solomon Iorpev, asesor técnico del gobernador del estado de Benue, al dar a conocer la noticia. No se han revelado las circunstancias de su liberación: el pago de rescates está prohibido por ley en Nigeria, pero muchos observadores internacionales creen que la práctica está muy extendida.
Otro secuestro
La región donde se produjo otro secuestro se encuentra en el centro de Nigeria y es escenario de violentas tensiones entre agricultores y pastores que compiten por el control de la tierra y los recursos naturales. La región se enfrenta a un aumento de los secuestros extorsivos, perpetrados por grupos armados locales comúnmente conocidos como «bandidos».
Ante la ola de violencia en el país más poblado de África, a finales de noviembre del año pasado, el presidente nigeriano Bola Tinubu declaró el estado de emergencia y comenzó a reclutar soldados y policías para combatir la inseguridad. Sin embargo, hasta el momento, la medida no ha dado los resultados deseados.
Violencia sin fronteras
Mientras tanto, hoy en el estado de Borno, el ejército gubernamental anunció que había repelido ataques simultáneos de militantes islámicos que, según informes, costaron la vida a varios soldados. En Borno, epicentro de la insurgencia islamista nigeriana, que ya lleva 17 años, combatientes de Boko Haram y del Estado Islámico de la Provincia de África Occidental (ISWAP) han intensificado los ataques contra tropas y civiles.
Crédito de la nota: Vatican News.
