Obispos hacen llamamiento al diálogo ante elecciones en Sudán del Sur

Obispos hacen llamamiento al diálogo ante elecciones en Sudán del Sur

Al término de la asamblea anual celebrada en Juba, los obispos católicos de Sudán del Sur lanzan un firme llamamiento a la responsabilidad de la clase política. De cara a las elecciones previstas para diciembre, preocupan la falta de culminación de la aplicación del acuerdo de paz de 2018, la inseguridad generalizada y una crisis económica que sigue golpeando duramente a la población.

Un llamamiento al diálogo, a la reconciliación y al respeto del orden constitucional para evitar que Sudán del Sur se precipite en una nueva fase de inestabilidad. Este es el mensaje lanzado por los obispos católicos de la Provincia Eclesiástica de Juba al término de su reunión anual, concluida el 17 de julio en la capital. En el comunicado final, difundido por Radio Tamazuj, los prelados expresan su profunda preocupación por el proceso que debería conducir a las elecciones generales previstas para el 22 de diciembre de 2026, advirtiendo de que el país corre el riesgo de afrontar una «inminente crisis constitucional y de transición», independientemente de que los comicios se celebren o sean aplazados.

El bien común debe ser la prioridad

Según los obispos, la delicada coyuntura política exige decisiones inspiradas en el bien común y fundamentadas en el diálogo, la confianza mutua y la plena claridad jurídica. Solo un proceso electoral preparado de manera creíble y consensuada podrá representar una oportunidad para la unidad nacional, en lugar de alimentar nuevas divisiones.

El acuerdo de paz sigue siendo el punto de referencia

En su mensaje, los prelados reiteran que el acuerdo de 2018 sigue siendo el principal marco de referencia para construir una paz duradera y un sistema democrático estable. Por ello, invitan a los líderes políticos a relanzar con decisión su plena aplicación, recuperando la confianza de la ciudadanía mediante el respeto de las instituciones, el Estado de derecho y los principios constitucionales. Los obispos anuncian, además, la próxima publicación de una carta pastoral más amplia dedicada a las elecciones y a la situación del país, con el objetivo de ofrecer orientaciones a los fieles y contribuir al debate público en una etapa decisiva de la historia nacional.

La seguridad sigue siendo frágil

Junto a las preocupaciones institucionales, el comunicado dedica amplio espacio al deterioro de la seguridad. Los obispos denuncian la persistencia de la violencia intercomunitaria en diversas regiones, los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los grupos armados de oposición, así como las tensiones registradas a lo largo de la frontera meridional con Uganda. Una situación que continúa provocando sufrimiento entre la población civil y hace aún más difícil el camino hacia una paz estable.

La emergencia económica y climática

No menos alarmante es la situación económica. La Iglesia expresa su cercanía a los millones de sursudaneses que afrontan la continua depreciación de la moneda nacional, el vertiginoso aumento de los precios de los bienes esenciales y el retraso en el pago de los salarios del sector público, factores que agravan una situación humanitaria ya de por sí extremadamente frágil. A estas dificultades económicas se suman los efectos del cambio climático. Las sequías, las olas de calor y las inundaciones siguen comprometiendo las cosechas y la seguridad alimentaria en amplias zonas del país.

Una invitación a la unidad nacional

De cara a los meses previos a las elecciones, los obispos piden finalmente a la ciudadanía que rechace la violencia, el odio, el tribalismo, la desinformación y toda forma de incitación. La invitación es a redescubrir un espíritu de fraternidad, respeto mutuo y solidaridad, con la convicción de que el futuro de Sudán del Sur depende de la capacidad de reconocerse como un solo pueblo con un destino compartido. La Iglesia católica renueva así su compromiso de acompañar al país en su difícil camino hacia la paz mediante la oración, la guía moral y el diálogo constructivo, confiando en que la dirigencia política sepa acoger este nuevo llamamiento antes de que las tensiones políticas y sociales pongan en peligro el proceso de transición democrática.

Crédito de la nota: Vatican News.