UNICEF: 130 mil niños en condiciones desesperadas en El Fasher, Sudán

UNICEF: 130 mil niños en condiciones desesperadas en El Fasher, Sudán

La ciudad sudanesa de El Fasher lleva más de 500 días sitiada, con la población civil atrapada sin ayuda. Los niños sufren asesinatos, hambre y falta de atención médica, mientras que hospitales y escuelas son bombardeados. La crisis se ve agravada por un grave brote de cólera. Una nueva incursión paramilitar dejó al menos 24 muertos y 55 heridos.

El Fasher, el corazón de Darfur del Norte, Sudán, lleva más de 500 días sitiada. Las calles de la ciudad se llenan de miedo y lágrimas. La mañana de este jueves 28 de agosto, un bombardeo de la Fuerza de Apoyo Rápido (FAR) impactó el barrio de Awlad al-Reef en El Fasher, causando al menos 24 muertos y 55 heridos. UNICEF describe una «tragedia devastadora» en la ciudad sitiada: 260 mil personas, incluidos 130 mil niños, han quedado atrapadas, aisladas de la ayuda humanitaria durante más de 16 meses.

Infancia violada

Las historias que llegan de esa parte de Sudán tienen que ver con los niños más pequeños. Desde que comenzó el asedio en abril de 2024, más de mil niños han sido asesinados o mutilados. Muchos otros han sido separados de sus familias, víctimas de violencia sexual, secuestro o forzados a prestar el servicio militar. La infancia en El Fasher se ha convertido en sinónimo de vulnerabilidad absoluta. Donde debería haber protección, en campamentos de desplazados e incluso en hogares, la violencia ha sembrado la muerte.

Escuelas y hospitales bajo ataque

«Estamos presenciando una tragedia devastadora», declaró Catherine Russell, Directora Ejecutiva de UNICEF. Los niños de El Fasher mueren de hambre mientras nuestros suministros vitales siguen bloqueados. Bloquear el acceso humanitario es una grave violación de los derechos de los niños: sus vidas penden de un hilo. Hospitales y escuelas, símbolos de atención y esperanza, han sido blanco de repetidos ataques. Treinta y cinco centros de salud y seis escuelas han sido alcanzados. El hospital de maternidad saudí en El Fasher, lugar de nacimiento y vida, ha sido bombardeado más de diez veces. En enero, las explosiones destruyeron el centro de tratamiento del campamento de Abu Shouk, dejando a miles de niños desnutridos sin tratamiento.

Hambre, enfermedades y agua contaminada

Mientras tanto, el hambre se extiende. Más de seis mil niños sufren desnutrición aguda severa, y sin los alimentos terapéuticos bloqueados en las fronteras, el riesgo de muerte aumenta cada día. Las cifras reportadas por UNICEF son impactantes: solo desde enero, diez mil niños han recibido tratamiento por enfermedades graves, casi el doble que el año anterior. Pero en los últimos meses, los suministros se han agotado.

Por si fuera poco, al clamor del hambre se une el de la enfermedad. Sudán está experimentando la peor epidemia de cólera en décadas. Desde julio de 2024, se han registrado casi 100 mil casos sospechosos y más de 2 mil 400 muertes. Solo en Darfur, casi 5 mil personas han enfermado y al menos 98 han fallecido.

Los equipos de Médicos Sin Fronteras informan que en la ciudad de Tawila, donde 380 mil personas han huido de los combates, un centro de tratamiento de 130 camas ha tenido que alojar a 400 pacientes en tan solo una semana.

El agua, fuente de vida, se está convirtiendo en una causa de muerte: en los campamentos superpoblados, las familias sobreviven con tan solo tres litros al día, menos de la mitad del mínimo recomendado por la Organización Mundial de la Salud. A falta de alternativas, muchos beben de fuentes contaminadas. En un campamento, según informan testigos, tuvieron que regresar al mismo pozo donde se había encontrado un cuerpo sin vida. La guerra en Sudán, que estalló en abril de 2023, ya ha obligado a más de 14 millones de personas a abandonar sus hogares, creando la peor crisis humanitaria del mundo. Los habitantes de El Fasher cargan ahora la peor parte.

Crédito: Vatican News.