Guinea Ecuatorial: los obispos llaman a traducir en la vida el mensaje de León XIV

Guinea Ecuatorial: los obispos llaman a traducir en la vida el mensaje de León XIV

Tras la visita apostólica del Papa, la Conferencia Episcopal de Guinea Ecuatorial exhorta a los fieles a asumir concretamente las enseñanzas del Pontífice. En una carta pastoral, los obispos invitan a promover la justicia, la fraternidad y el bien común, y advierten sobre los riesgos de una fe «heredada pero no asumida».

«La visita del Santo Padre León XIV ha terminado en el calendario, pero su mensaje debe seguir resonando en la conciencia de nuestra Iglesia y de nuestro pueblo», escribe la Conferencia Episcopal de Guinea Ecuatorial en una carta pastoral difundida el 17 de mayo de 2026, en la solemnidad de la Ascensión del Señor. En el texto, los prelados recuerdan que con gran responsabilidad y de manera comprometida han preparado la visita del Papa, y han celebrado su acogida. Ahora, justamente, «es la hora de vivir y de traducir en la vida» las enseñanzas que el Pontífice les ha transmitido.

Por ello, resaltan que «vivir trasciende la mera existencia física» para significar una relación viva y activa con Dios, caracterizada por la transformación interior, que sea capaz de manifestarse en la comunión fraterna, la obediencia, la justicia, la paz y la esperanza en la vida eterna.

Ampliando la mirada, plantean que en el contexto africano vivir es siempre una «experiencia comunitaria o familiar», que exige valores como la solidaridad, la responsabilidad compartida, la justicia y la defensa de la vida. En tal sentido, desean que la transformación interior sea el «verdadero fruto de esta visita apostólica».

Los obispos recuerdan además que el Papa León XIV explicó desde el inicio de su visita que deseaba compartir «los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias» del pueblo ecuatoguineano, especialmente de los más pobres y de quienes sufren. Por ello, afirman que el viaje apostólico no fue simplemente «una agenda institucional, sino un verdadero momento de gracia» y una oportunidad para releer la historia nacional y eclesial del país.

En la carta pastoral, los prelados subrayan también que el Pontífice insistió en la defensa de la ejemplaridad en la vida pública, el cuidado del bien común y la responsabilidad que implica administrar las riquezas naturales del país. «Toda bendición trae consigo una responsabilidad», recuerdan, evocando las palabras del Papa sobre la necesidad de que esos recursos sean «una bendición para todos».

Asimismo, destacan la llamada del Santo Padre a promover valores esenciales como la solidaridad, la libertad interior y la atención a los más vulnerables, así como a entender toda autoridad como servicio al pueblo. Según señalan, estas palabras deben convertirse en «semillas» capaces de transformar las relaciones sociales y la historia del país.

La reflexión episcopal dedica además un amplio espacio a la vivencia del bautismo, entendido no como «un simple rito social» sino como un compromiso profundo de vida cristiana. Los obispos advierten que una fe «heredada pero no asumida» puede derivar en divisiones, corrupción, injusticias y ambiciones desmedidas, y recuerdan la exhortación del Papa a dejarse transformar verdaderamente por la gracia recibida.

Retomando la espiritualidad de san Agustín, León XIV invitó también a discernir entre la «ciudad de Dios» y la «ciudad terrena», una reflexión que los prelados presentan como especialmente actual para Guinea Ecuatorial. En este contexto, señalan que el país tiene «hambre de futuro», pero de un futuro «habitado por la esperanza», capaz de generar justicia, paz y fraternidad.

Además, el Episcopado extiende sus felicitaciones y agradecimientos a las autoridades, y su reconocimiento y gratitud a los sacerdotes, religiosos, catequistas, grupos apostólicos, asociaciones, jóvenes y niños, miembros de otras confesiones religiosas, personas de buena voluntad e instituciones públicas y privadas que han apoyado con sus medios para atender a la gente.

Finalmente, la Conferencia Episcopal exhorta a que el mensaje del Papa sea estudiado y profundizado en parroquias, diócesis, seminarios, universidades y encuentros eclesiales, para que la visita apostólica dé frutos duraderos en la vida del pueblo y de la Iglesia en Guinea Ecuatorial.

«El Santo Padre ha venido para confirmar nuestra fe, concluyen, en el contexto de la celebración de los 170 años de evangelización en Guinea Ecuatorial ya que la crisis de fe que azota nuestro tiempo se caracteriza en una fe heredada pero no asumida, en una religión respetada pero no vivida, en una práctica externa que no alcanza el corazón. Sin embargo, la llamada del Espíritu es muy clara: pasar de una pertenencia sociológica a una adhesión interior, activa, consciente y vivencial».

Crédito de la nota: Vatican News.