Al finalizar la audiencia general, el Papa recordó la 112.ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, que se celebra el 27 de septiembre. Inspirándose en el lema «Incluso uno solo de estos pequeños», denunció la «violencia, la tortura y la explotación» que suelen sufrir los niños y adolescentes en las rutas migratorias, durante las cuales «a menudo pierden la vida». El Pontífice hizo un llamamiento a la responsabilidad de todos.
