El Papa reza con migrantes en un centro de acogida de Grecia

Voces, rostros, historias: las emociones que rodean la visita de Francisco al Centro de Acogida e Identificación de Mitilene son fuertes. Las puertas se abren sobre una humanidad herida pero dispuesta a encomendarse a Dios para que el futuro sea diferente. Hay un trabajo incesante en torno a los miles de personas que llegan aquí desde África y Oriente Medio y que reconocen en el Papa una fuerza inspiradora.