Misionero implementa proyecto para luchar contra la desnutrición en Camerún

Misionero implementa proyecto para luchar contra la desnutrición en Camerún

El Hermano Fabio Mussi, coordinador de Caritas de la Diócesis de Yagoua, en la región del Extremo Norte de Camerún, y originario de Lissone, Italia, lleva 11 años trabajando en un país donde el 39% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza.

Las hambrunas, los cambios climáticos, las inestabilidades territoriales, la violencia contra niños, familias y comunidades enteras, y las invasiones de los extremistas islámicos de Boko Haram siguen amenazando a la población y la economía de Camerún, predominantemente agrícola.

En este contexto Caritas, en particular la Diócesis de Yagoua, lleva a cabo proyectos hídricos, para la construcción y reparación de pozos de agua; de asistencia a los desplazados y refugiados y de lucha contra la malnutrición. En colaboración con el Programa Mundial de Alimentos, la Caritas local ha gestionado un proyecto de asistencia a 12 mil niños en la zona del Lago Chad, distribuyendo suplementos alimenticios importados por las agencias de la ONU.

Emergencias

“En el Extremo Norte de Camerún tenemos una tasa de desnutrición aguda o severa que supera el promedio nacional”. En el país, 6 de cada 10 regiones tienen una tasa de retraso del crecimiento y desnutrición crónica superior al 30 por ciento” señaló el misionero italiano.

“A este estado de cosas se suma el hecho de que en 2020 también tuvimos fuertes inundaciones, con zonas que perdieron las cosechas, también por el paso de paquidermos, elefantes e hipopótamos” agregó.

Una solución endógena

“Sólo con examinar la situación y los índices de desnutrición en la zona, nos dimos de que el único sistema eficaz para nosotros es actualmente la distribución de suplementos alimenticios, que de momento son importados. Pero nos preguntamos hasta cuándo podrá continuar la situación, porque los suplementos cuestan dinero y es difícil hacerlos llegar hasta aquí”, explicó el Hermano Fabio.

“Estudiando las experiencias del lugar y de otros países vimos que hay soluciones locales y endógenas. Lo más factible nos pareció utilizar una planta local: la moringa. Es un arbusto que tiene todas las propiedades para dar un complemento de valores nutricionales a los niños, sin grandes gastos”.

El Hermano Mussi y las personas que participan en el proyecto de la moringa
El Hermano Mussi y las personas que participan en el proyecto de la moringa

La planta de moringa

La moringa es un árbol originario de la India, pero presente aquí desde hace décadas. Resiste las temperaturas tropicales y también la sequía. Además, crece rápidamente y produce hojas y semillas ricas en proteínas vegetales, oligoelementos y vitaminas. Además, estas hojas o granos no necesitan ser tratados: basta con dejarlos secar y utilizarlos en la alimentación, ya sea combinándolos con los alimentos que se van a cocinar, o utilizándolos como té o infusiones.

“Por los datos que tenemos en la mano, probados en otros países africanos y verificados por varias universidades, bastaría con que los niños desnutridos fueran tratados con una cucharadita de polvo de harina de moringa cada día durante tres meses, para recuperar fuerzas y peso”, explicó el Hermano.

La Laudato si’ y el proyecto piloto

“El papa Francisco sienta las bases de nuestro compromiso por el reconocimiento de los derechos de los demás, para desembocar en un camino ético y espiritual. Para nosotros, esto significa que a veces es necesario no conformarse con soluciones prefabricadas, sino buscar otras nuevas, más coherentes con los valores propuestos por la encíclica”. En esta perspectiva, prosigue, Caritas de Yagoua está llevando a cabo el proyecto piloto sobre la moringa.

“Planeamos experimentar nosotros mismos con el cultivo de la planta, ya a partir de junio de 2019. Al contar con granjas y animadores agrícolas, distribuimos semillas que dieron lugar a unas 500 plantas de moringa: recogimos las hojas y las redujimos a harina, para luego preparar bolsitas de 50 gramos, cuyo coste sería de 500 francos CFA, es decir, 80 céntimos de euro”.

“A partir de septiembre de 2020, iniciamos la distribución gratuita a algunas mujeres que son seguidas en los centros donde trabajamos, centros de salud de inspiración católica. Así, las madres que tienen hijos con problemas de desnutrición pueden recibir tanto las plantitas como las semillas para cultivar los arbustos y obtener ellas mismas los productos directamente”.

Árbol de la moringa
Árbol de la moringa

Crédito de la nota: Vatican News.

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